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Enfermería: la columna vertebral del nuevo sistema de salud.

En este 2020 la enfermería tiene como desafío continuar en el reconocimiento como carrera profesional en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Por Jeimar Cogollo Donoso
Consejero Directivo de la Facultad de Medicina – UBA, Claustro estudiantil.

A principios del 2019 El Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó la propuesta de declarar éste 2020 como el Año de la Enfermería, fecha en la que se cumple el bicentenario del nacimiento de Florence Nightingale.

                El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reconoció esta iniciativa diciendo que “La OMS se enorgullece de proponer el año 2020 como el Año de la Enfermera y la Matrona. Estas dos profesiones de la salud son invaluables para la salud de las personas en todas partes. Sin enfermeras y matronas, no lograremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)  ni la cobertura sanitaria universal. Si bien la OMS reconoce diariamente su papel crucial, en 2020 se dedicará a poner de relieve los enormes sacrificios y contribuciones de las enfermeras y las matronas, y a garantizar que abordemos la escasez de estas profesiones vitales”.

                Los Objetivos de Desarrollo Sostenible -que al final del texto los pueden encontrar- muestran la desesperación y negligencia por querer poner parches sin dar soluciones de fondo. Sin profundizar mucho podemos ver que la respuesta contra el calentamiento global ha sido casi nula y observando este punto en materia económica hemos dado un retroceso (basta con ver qué EEUU se fue del acuerdo de Paris, incluso siendo el pais que genera el 27% del CO2 mundial). El tercer ítem de los ODS habla sobre una vida saludable y el bienestar para todos y todas en cualquier edad, Los sistemas de salud y su financiamiento siguen haciendo énfasis en la prevención secundaria y terciaria, es decir en el diagnóstico, tratamiento y rehabilitacion de la persona.

                Podemos comprender que falta la voluntad política para materializar la verdadera transformación en el sistema de salud, aquella que tenga desde sus bases la APS y en donde la principal profesión para lograr desarrollarla sea la Enfermería, dejando de lado el modelo Médico hegemónico. Si bien en algunos países de la región se viene trabajando sobre este cambio de perspectiva aún falta llegar a una cobertura real al sistema de salud, no sólo en lo geográfico sino en lo económico y en lo cultural. La forma más sencilla de entender el acceso al sistema sanitario es a través del concepto de candidatura, o candidacy, que describe la elegibilidad de las personas para la asistencia sanitaria, determinada por ellas mismas y por los servicios de salud esto implica que se logre empoderar a las sociedades en su conjunto.

                La accesibilidad al sistema de salud hoy es una preocupación mundial y este debe ser un proceso en el que se identifican momentos claves como la necesidad, la búsqueda de “servicios”, el inicio de la atención y la continuidad en el sistema de prestación para resolver la necesidad individual o colectiva.

                Con todo esto hemos visto que el objetivo de “salud para todos (y todas) en el año 2000” se vio truncado en América Latina por los procesos y políticas de privatización que tuvieron una profunda acogida en la década de 1990, el derecho a la salud se vio vulnerado y se mercantilizo la salud dejando en una cuerda floja el desarrollo del país y de la región.

                Es preciso que Enfermería dirija un nuevo modelo de atención centrado en las personas y en las comunidades, enfocado en la salud con todos sus determinantes de cambio y no centrarse en la enfermedad; debe incidir en estos determinantes con intervenciones intersectoriales explícitas basadas en el derecho inalienable a la salud para todas las personas, y debe fortalecer las capacidades en salud pública permitiendo su jerarquización con énfasis en las funciones esenciales de la salud poblacional, para ello aún falta reactivar la prevención primaria, que desde la conferencia internacional de Alma Ata en 1978 se acordó darle énfasis a este punto con la Atención Primaria de la Salud – APS como estrategia fundamental.

                En este 2020 la enfermería tiene como desafío continuar en el reconocimiento como carrera profesional en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es inadmisible que, siendo un año tan importante en el que se cumplen 200 años después del natalicio de Florence, en una de las ciudades más importantes de la región sean reconocidos como trabajadores/as administrativos.

                Para lograr estos puntos los gobiernos de la región deben aumentar el presupuesto destinado a la salud, aumentar a más del 30% de su presupuesto hacia la APS, garantizando que la enfermería sea quien marque el camino para la aquella cobertura universidad de salud con un sistema público, gratuito y universal.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son:

  • Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.
  • Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible.
  • Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades.
  • Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos.
  • Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.
  • Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.
  • Asegurar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas para todos.
  • Fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos.
  • Desarrollar infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación.
  • Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos.
  • Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
  • Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles.
  • Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
  • Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible.
  • Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica.
  • Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.
  • Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.
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