Cultura

“Villa 31” a Cartagena”, un vínculo entre Historias

Compartimos una crónica de Francinher Sandoval Valencia, quien hace un año escribió el libro “Antología poética: en honor al legado del padre Carlos Múgica”, que realizo y presento junto al escritor y librero de la villa 31, Nadie Huamán Rojas en la Feria del Libro del 2023.

De este vínculo surgió la Editorial Producir Arte, creado y fundara por Fran, que junto a Nadie Rojas empezaron a contar y explorar historias de vidas mientras recorrían y compartían con los vecinos del Barrio Padre Carlos Mugica (Retiro, Capital Federal). En esta oportunidad Fran expande sus recorridos por las calles de Cartagena (Colombia) en búsqueda de nuevas historias, aventuras y nos comparte este escrito literario. En esta crónica “Paraíso, La Merced de Márquez“, dijo para Mundo Villa que descubrió “un realismo mágico similar al experimentado en “Villa 31”. Personas y destinos se entrelazan, transformando mi visión del arte. Invito a descubrir estas experiencias en mi relato, un reflejo de conexiones que trascienden fronteras”.

 

  • “PARAÍSO, LA MERCED DE MÁRQUEZ” Por Francinher Sandoval.

 

“Era una tarde calurosa del mes junio, mientras caminaba por los rincones coloniales de la ciudad histórica de Cartagena. Sinuoso el cielo que anunciaba lo que ninguno de los mortales queríamos aceptar por verdad, en cuanto a lo implacable se tratara de una brisa extrovertida con ganas de buscar su transición.

En tanto avanzaba por las calles adornadas con estructuras coloridas, transité por una, casi medio perdido, llamada don Sancho, calle que bifurcaba en un rincón de esta ciudad amurallada, no solo por el tiempo, sino también por su historia que de chico ya había leído. Subí por los escalones para contemplar el mar, posterior a ello, hice lo que todo turista hace con su equipo móvil, destacar para la posterioridad algún tesoro que se pueda retomar en algún momento de la cotidianeidad.

Algunas imágenes que retraté frente al mar, fueron irrumpidas por un viento fuerte, que logró volar de mi cabeza el sombrero blanco que había adquirido unos minutos atrás, por suerte lo agarre y mientras lo hacía, ese mismo viento ocioso llamando la atención, abofeteo mi rostro descubierto con una gotas de agua tan grandes, que al verlas no dejaban lugar a duda para saber que ahí estaba ella, la tormenta, si, la misma que se instaló en segundos y puso a correr a los pocos que transitábamos por ahí”.

 

Observe una familia con un bebé en brazos, que retornó a su guarida de coche blanco, tres mujeres jóvenes a carcajadas que lento caminaban, dejaron deslizar las cascadas por sus cuerpos, y yo, que por suerte había visto a lo lejos una entrada quijotesca para resguardarme, cuan grande como si fuesen molinos de vientos que auguraban mi rumbo, al cual, sin pensarlo dos veces me dirigí. De repente y casi de la nada aparecieron dos hombres también afanados por la tormenta.

 

 

Link para continuar con la crónica.

https://www.producir-arte.com/post/para%C3%ADso-la-merced-de-m%C3%A1rquez

 

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