Opinion

Chile: Días de lucha, miles exigen dignidad.

Escribo esta editorial desde el privilegio. El privilegio de poder estar en otro país, y en el cual que me ofrece educación y salud pública. El privilegio de poder tener la información fidedigna al alcance de mi mano y poder entender qué es verdad y qué no. El privilegio de estar a salvo en otro país mientras en el mío están matando a diestra y siniestra.

Por Catalina Espinoza / @mellamocata

Es el sexto día de lucha del pueblo chileno. Lucha que fue iniciada por los secundarios y por el aumento del transporte subterráneo se elevó a una conversación mucho más profunda y legítima: El bienestar de la población desde todas sus aristas; económicas, sociales, de salud, judiciales, políticas y medioambientales.

Lo que no esperaba el señor Piñera, ayer en su conferencia en cadena nacional, donde anunció que entregaría migajas como soluciones, es que ya no queremos las sobras, y que no nos vamos a callar más, ahora somos dueños de los espacios públicos y los vamos a utilzar para que entienda él y su séquito de ministros, diputados y senadores sádicos; No vamos a parar hasta tener soluciones concretas y vamos a exigir dignidad.

No son los $30 del alza del boleto de Metro, han sido 30 años y hasta 200 años de lucha que se ha hecho eterna. Nos habíamos hecho los dormidos, pero despertamos. La generación de nuestro padres fue callada por la dictadura, y desde ahí ha sido una seguidilla de deslealtad con Chile.

Hoy, con la reunión en el Congreso que pretendía generar un proyecto que disminuya la dieta parlamentaria se vio lo más patético de los políticos. Los medios de comunicación masivos y de más importancia nos cuentan historias que no son reales, y mientras está prendida la televisión en las casas, afuera en la calle disparan, golpean y torturan a quien pase por delante. Por mientras el Ministro del Interior, Andrés Chdwick ríe con la foto de un manifestante asesinado que le muestra la Diputada, Pamela Jiles.

Ya estamos hartos de que nos pisoteen, que nos callen, que nos maten, que no nos eduquen, que nos dejen en la quiebra, que se roben el agua y quemen nuestra flora y fauna, que roben, que violenten y quieran desaparecer a nuestro pueblo Mapuche. Hoy nos vemos sin nada, no tenemos nada, no hay nada que perder, nos han quitado todo y ahora salimos a la calle, con cacerolas y cucharas de palo a exigir lo que nos merecemos, una vida digna. Nuestras armas son los gritos y el sonido de las ollas y mientras, nos están matando, incluso dentro de nuestras casas y hay gente que no se quiere dar cuenta.

Army soldiers stop a man protesting with a Chilean flag, after a night of riots that forced President Sebastian Pinera to announce a state of emergency, in Santiago, Chile, Saturday, Oct. 19, 2019. The protests started on Friday afternoon when high school students flooded subway stations, jumping turnstiles, dodging fares and vandalizing stations as part of protests against a fare hike, but by nightfall had extended throughout Santiago with students setting up barricades and fires at the entrances to subway stations. (AP Photo/Esteban Felix)

Chile explotó. Señor Presidente ¡Basta de muerte! ¡Basta de hacer sufrir a la gente! Chile está en caos, y es su culpa.

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