Pasaron 52 años de asesinato del Padre Carlos Mugica, el cura del pueblo, el referente de todos los que realmente trabajan por una sociedad más justa.
El cura que dejó su vida de comodidad y privilegios para vivir como un villero más, con la diferencia que utilizaba a favor de toda la comunidad el símbolo del “cuellito blanco” al Padre Carlos lo asesinaron por no callarse, por defender sus ideas, por defender la villas y también por poner la política al servicio de los que más necesitaban.
Después de más de medio siglo, hay discursos que no cambian: a veces se “suavizan”, se ignoran, se disfrazan y en otros momentos -como los que estamos viviendo- vuelven con una violencia, ignorancia y un gran odio reforzado. Las ganas de erradicar las villas también siguen, a veces con métodos más sofisticados, otras veces a través de la violencia sistemática del Estado, violencia física, simbólica y ahora con internet la impunidad total para opinar sin saber de nuestros barrios y la forma que tenemos de vivir.
Ahora, como antes, todos los curas villeros están en alerta, siguiendo lo que pasa en el Villa 31 porque se sabe que esto puede continuar en cualquiera de los demás lugares.
Si el Padre Carlos viera que nada cambio, hoy tambien saldria a la calle, invita a los medios a que difundan lo que pasa, generando las discusiones necesarias, se pondría de nuevo frente a la policía para intentar defender a los comerciantes a los pibes y pibas a toda la gente de su barrio.

Su entrega fue total y desinteresada, hasta el punto de perder la vida, pero el Padre Carlos sigue mas vivo que nunca, 52 años pasaron de aquella trágica tarde y su ejemplo no se dejo de practicar ninguno de esos días, al contrario, lo encontramos por cada lugar del barrio que caminamos, a veces con su cara en la pared, su nombre en algun cartel, en la ropa de las cooperativas de limpieza, su nombre en algún cartel de comedor, su imagen en la pared del CFP del barrio, su frase en el medio de la villa “Tener fe es amar a tu hermano”, pero tambien lo encontramos organización de la comunidad, en cada reclamo por defender los derechos, en los niños que siguen soñando, en la Iglesia que proponia Francisco de “pobres para los pobres”, en los jóvenes y todos los miembros de las distintas capillas de la villas, en el trabajo de los Hogares de Cristo -ahora en todo el país- que “acompañan la vida como viene”, en cada gesto en donde miramos al otro y no somos indiferentes.

Este aniversario de su martirio será con un gesto de conmemoracion diferente, ya que muchas villas se están organizando para salir en caravana desde el Ministerio de Educación ubicado en el barrio de Güemes hasta su Parroquia “Cristo Obrero”, esa parroquia que el construyo con lo que se pudo y que el barrio y la Iglesia no deja de cuidar, para que entre todos se pueda dejar un mensaje a las autoridades del Estado, que el Barrio Padre Carlos Mugica no está solo y desde las 18hs entre todos compartir la misa.

También el domingo 17 de mayo se realizará la clásica misa de conmemoración por su martirio estamos todos invitados para celebrar este día tan importante para el barrio en donde se va a compartir un gran almuerzo, bailes, juegos inflables para los más chicos, bandas en vivo, sorteos y muchas cosas más.
Para encontrarnos y a pesar de todo, celebrar porque el Padre Carlos tambien era eso, una sonrisa amplia, a pesar de todo, un abrazo cada vez que se cruzaba con los vecinos y entendía que la alegría era una bandera que había que defender todos los días.












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