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Los curas villeros denuncian el “agravamiento de la pandemia de las drogas y las adicciones”

El dramático escenario social está graficado en el documento “Drogas y adicciones: un obstáculo para el desarrollo humano integral”, presentado por la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, que coordina el padre José María Di Paola -conocido como el Padre Pepe-, junto con Cáritas Argentina y la Familia Grande Hogar de Cristo, que reúne a los centros barriales que buscan dar respuestas a situaciones extremas de vulnerabilidad.

“¿Qué silencios cómplices contribuyeron a que las drogas y las adicciones sean hoy la otra pandemia silenciada”, se preguntaron los representantes y organizaciones de la Iglesia al presentar el documento.

Al reclamar un abordaje integral del problema, el padre Pepe advirtió que “hay una necesidad de que toda la política en la Argentina y en América Latina miren este tema”.

Hubo, además, críticas, a las medidas tomadas para enfrentar la pandemia. “Con las restricciones de todo orden generadas por la pandemia de Covid-19 y las medidas políticas que se implementaron para abordarla, quedaron huérfanos nuestros barrios”, advirtieron las voces de la Iglesia en la declaración presentada por Zoom.

Esta mirada de la Iglesia, basada más en un análisis cualitativo que cuantitativo, se suma al reciente informe presentado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), que evaluó el impacto de la pandemia y concluyó que solo el 29,8% de los chicos tuvo acceso el año pasado a clases remotas por plataformas virtuales. En el sector bajo marginal, esa proporción fue apenas del 11,3 por ciento.

“Por sobre todo –añade el informe del Padre Pepe-, nos desvelamos por los muchos jóvenes que se encuentran sin espacios de contención, ni referentes del mundo adulto o pares con los que interactuar en los clubes, las escuelas e incluso la mayoría de nuestras Capillas que quedaron cerradas. Con alarma comprobamos que se encuentran a la intemperie no solo física sino también existencial.”

También se advirtió en el documento que “en el estado actual, el problema ya no se resuelve con trabajo y vivienda porque no existe la red de apoyo de la comunidad organizada y se vive en el desesperado “sálvese quien pueda”.

Acompañaron al Padre Pepe, el padre Guillermo Torre, párroco de Cristo Obrero, del barrio Mugica; Beatriz Ballario , responsable del área de Abordaje Pastoral y Comunitario de las Adicciones de Cáritas; Romina Santomingo , acompañante del Hogar Madre de Lourdes, y María Elena Acosta , referente nacional de Hogares de Cristo.

También estuvo el arzobispo de San Juan y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), monseñor Jorge Lozano.

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