Sociedad

Eduardo Spósito: “Para acceder a una vivienda el país debe tener estabilidad económica y financiera”

Eduardo Spósito es docente titular de la UBA, Ingeniero Civil y empresario. Pasó por #mundovillaendtv y habló sobre las necesidades estructurales que tienen los barrios en el país.

“Yo creo mucho en la educación y en las oportunidades que la educación le puede dar a la gente”, dice Eduardo Spósito. Es coordinador del grupo GDP -Gestión de Proyectos- en donde varios estudiantes y profesionales de la FADU colaboran en proyectos sociales desde las áreas de diseño industrial. gráfico y arquitectura.

¿Cómo empezaste como empresario, ingeniero?

-Yo arranqué desde abajo, nací en La Boca en una familia de clase media baja, vivienda alquilada, vereda alta, colegio público y hasta el segundo grado todo el sueldo de mi madre era para mandarme a un colegio de “cruzar la barrera”. Pero vivía en la calle con mis amigos, y siempre fui muy curioso, leía todo, enciclopedias, muchos libros, desde Salgari a Julio Verne, leía, jugaba al fútbol, vivía en la calle, era otro momento del país. Había corsos en carnaval y en navidad se compartía una mesa larga con los vecinos.

¿Influyó tu origen en La Boca con toda esa artística e infraestructura de conventillo para que después te vuelques a esta profesión?

-Bueno uno es lo que fue, yo no podría sentarme en muchas mesas sino tuviera toda esa historia que tengo. Si yo estoy en una obra y me pongo a hablar con un obrero, puedo hablar con tanto respeto al igual que un obrero o un empresario que se cree importante y en el fondo no veo tanta diferencia. Yo esto se lo digo a mis hijos y a los alumnos de la facultad uno es no lo que estudia solamente, sino las vivencias que tiene, las oportunidades que enfrentó, los momentos malos que pasó, porque no todo sale bien.

¿Cómo ves estas diferencias que hay entre los chicos que estudian arquitectura en una facultad y los que no tuvieron esa oportunidad pero trabajan en las obras? Porque no todos llegan a las universidades

-No y la verdad que cada vez es más difícil. No hay nada de público en varios países como los hay en Argentina, que es una de las cosas increíbles que todavía tenemos y no solamente la UBA. Lo que tenemos que lograr en este país es que los colegios den el mismo nivel de educación independiente de si está en Capital o en cualquier otro lado, porque tampoco son iguales. Yo soy docente hace 20 años, y siempre hago la misma pregunta ¿cuántos llegaron del secundario público al último año de arquitectura, diseño industrial o diseño gráfico, en un promedio de 150 alumnos, sin considerar público al Nacional Buenos Aires y el Pellegrini porque para entrar hay que prepararse y requiere también de recursos económicos para sostener. Del 20% aproximado, 20 años atrás a este último cuatrimestre,son 3 sobre 120. Nada. ¿Qué pasa en la educación en Argentina? Salgamos un poco de CABA, que dentro de todo tiene su sofistitcación, en la provincia la gente trata de mandarlos a colegios parroquiales a los chicos, la educación pública es hostil para el que va.

Durante muchos años al obrero extranjero se lo encasilló mucho bajo la frase “vienen a robarnos el trabajo” o “son mano de obra más barata” por la necesidad y para vos ¿cuál es el lugar que ocupa hoy ese obrero?

-Yo creo que no hay más ni menos importantes. Cuando yo me recibí y fui a mi primera obra no tenía ni la menor idea de qué hacer y me preguntaron ¿Cómo se hace esta instalación sanitaria? ¿Ingeniero usted que opina esto lo ponemos así o acá? Y yo nunca había visto un desagüe entonces le dije que lo haga como le pareciera. Yo creo que no hay ni obreros ni ingenieros ni empresarios, es un todo que tiene que generar un circulo virtuoso para generar valor. Es imposible generar algo sin que haya multidisciplinas en el objetivo de hacer esa cosa.

Es muy lindo ver que dentro de los barrios cada vez hay más centros con una buena infraestructura capaces de sostener y contener a las propias necesidades de los barrios y lugares como la Casa de la Cultura hace que sea más fácil el trabajo de las organizaciones y referentes, y se puede armar un proyecto para su expansión ¿Cómo ves la relación de estructura con oportunidades?

-Hay un ejemplo maravilloso a nivel mundial y para mi es la ciudad con más onda que he conocido en mi vida y es Medellín en Colombia. Medellín era una ciudad que estaba fuera del circuito estaba en manos de narcos, Pablo escobar, manejaban todo, peleas entre bandas y sicarios. Era una ciudad muy violenta y de golpe un alcalde con política, pro-actividad y consenso, nunca teniendo mayoría en nada, decidieron que la cultura era la forma de insertar la periferia, con cables carril, urbanismo, colegios y en el medio de cada uno de estos asentamientos. Lo que nosotros tenemos que lograr es cortar con el prejuicio, que la gente de la villa salga y la gente de la ciudad entre. Medellín logró esto de ” vamos a ver una obra de teatro a la villa tal” vamos a comer en el medio de este lugar” y es considerada una de las ciudades que más ha evolucionado y donde la gente es más feliz. La gente está más orgullosa de su ciudad.

¿Lo ves aplicable acá?

-Una cosa es Capital Federal, que maneja un presupuesto importante y que este gobierno ha hecho mucho y se puede ver. Después el Gran Buenos Aires es un mundo bastante más complejo que depende del gobierno provincial y de los intendentes y me enoja que muchas veces la pobreza sea negocio para la política.

La crisis habitancional en las villas ha aumentado mucho en los últimos años porque mucha gente se ha ido a vivir a los barrios ya que cuesta sostener un alquiler.

-Argentina debe ser uno de los países del mundo con menor incidencia de créditos hipotecarios que existe para poder acceder a una vivienda. Uno en Argentina compra por lo que produjo y no por lo que producirá en su vida. Cualquier chico o joven que trabaja en otro país, en vez de pagar un alquiler puede pagar una cuota de hipoteca para su casa o departamento y hay movilidad social para la vivienda. Acá es más complejo porque no tenemos moneda, en este país en el hablamos de cuánto vale y nos referimos a dólares, una moneda que no es nuestra, tenemos 57% de inflación.
Para hablar de acceder a una vivienda hay que tener una estabilidad económica del país y financiera para poder tener una visión a mediana y largo plazo.

¿Cómo es esta visión de intentar a llegar a la casa propia, desde la facultad y desde los barrios de clases bajas?

-Hay un montón de gente en Argentina que no tiene dinero y que trabaja a la mañana y noche aunque viva en Boedo. El tema es cómo acceder. Creo que las condiciones de infraestructura , de acceso al agua potable, a una cloaca a servicios de saneamiento, son políticas proactivas que tiene que hacer el Estado, es un deber del Estado. Y debe asignar recursos y nunca alcanza. Nosotros hablamos de la Villa 31 y la podemos comparar con París a lado de otras del conurbano e interior, que están en condiciones muy malas.

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