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Martes 11 de Septiembre de 2018

Padre Pepe: "La Villa 21 cambió gracias a la fe"

El Padre Pepe Di Paola fue invitado al programa de Mundo Villa en Diputados TV y habló sobre el trabajo de la iglesia villera en los barrios más vulnerables.


¿De dónde nació el amor o la vocación para trabajar en las villas?
-Desde el seminario tuve una vocación especial para trabajar con los chicos, con los jóvenes, y la opción por los pobres, y primero estuve en Parroquias de barrios como Santa Rosa, Santa Lucia, que eran barrios donde había casas tomadas, conventillos, y empecé trabajando ahí. 
Y después, Bergoglio, fue el que me mando a Cuidad Oculta, a atender y acompañar la niñez y la juventud de ahí, y al año queda libre la 21, así que allí fui de Párroco, y bueno, fue donde desarrolle un poco, el carisma que tengo como sacerdote, y en donde me siento realmente cómodo. A veces me dicen:  “Uy pobre estas en la villa”,  y yo digo, que suerte que estoy en la villa. 

¿Un cura puede elegir o proponerse?
-En mi caso, me propusieron el equipo de curas de las villas, y también el obispo, que era Bergoglio, muchas veces se sugiere, cuando yo estaba de Coordinador, Bergoglio me preguntaba, ¿A quién podemos agregar al equipo?, entonces por ahí yo le decía, esta fulano, mengano…a veces se da naturalmente, pero eso se da en la Capital, en el Gran Buenos Aires, no tenemos esa posibilidad, porque no hay sacerdotes, prácticamente, entonces tenemos que ocuparnos de extensiones muy grandes enormes, y gracias a que hay un sacerdote, con una vocación particular de trabajar con los barrios periféricos.

¿Qué recuerdos tenes de tus primeros años en la Villa 21? 
-De la Villa 21, recuerdo que era otra la Villa, eran casas de planta baja, la vía era donde terminaba la villa, después había un terreno, y después venia Zavaleta, y sino tenias que llegar hasta los edificios que estaban en la Calle Iguazú, era un barrio muy diferente, un barrio de mucha fe, pero que todos estaban encerrados en sus casas, eso fue lo primero que pude percibir, el barrio estaba muy dividido por las pandillas, las bandas que se disputaban el territorio, (este fenómeno se dio desde los 90, hasta los 2000 mas o menos)  y de pronto la cosa cambio, cuando trajimos a la Virgen de Caacupé, para mi eso es uno de los recuerdos mas imborrables que tengo, la preparación.porque parecía una locura decir: ¿Cómo hacemos para que toda la gente de la Villa 21 este unida? Porque tienen fe, son gente buena, pero el miedo puede más. Y cuando trajimos a la Virgen de Caacupé, fue sacando el miedo, y fue un proceso increíble, la fe se convirtió en lo transformador del barrio. 
Si hay un barrio para mostrar que cambio, gracias a la fe, es la Villa 21.

¿Cuál es la diferencia que encontrás en una Parroquia que esta en un barrio cualquiera de la Cuidad y una que este en alguna villa?
-La villa tiene los valores que muchos de los barrios comunes han perdido, los curas de las villas alguna vez señalamos que antes vos agarrabas un vecino de Paternal o cualquier barrio tradicional de la Cuidad de Buenos Aires, y vivían muy solidariamente, se conocían todos, compartían mucho, eso que estos barrios añoran, nosotros en las villas, lo vivimos, creo que estos valores humanos, estos valores cristianos, por así decirlo, hoy se viven en las villas cotidianamente.

¿Cómo ve el proceso de urbanización que están viviendo algunas de las villas de la Cuidad?
-Conozco relativamente, con esto de estar ya hace tantos años, entre Santiago del Estero y León Suárez, pero por lo que veo es un trabajo que todavía viene lento, todavía hay muchas cosas por hacer, también creo que se ha perdido muchas oportunidades, al menos cuando yo estaba en la Villa 21, recuerdo los terrenos que estaban en la cancha de Huracán, que hubiesen servido de forma extraordinaria para lo que era la relocalización y hoy lo usan para el PROCREAR, y hablo de la gestión anterior, pero también de la actual, yo creo que no se pensó en grande, porque era el momento justo para que la villa no crezca más para arriba, que se convierte en algo más insalubre, y probablemente tener la fisionomía del barrio que fue antes, y bueno en eso momento, no se necesitaban todas las hectáreas que habían, pero no fueron capaces de dar ninguna. En nuestra zona en Suárez, hay un plan de mejoramiento de todo lo que es la Cuenca del Reconquista, que recién están empezando en un extremo, bastante lejano, y a largo plazo, con lo cual, el tiempo dirá. Además todo el aumento de barrios en el Gran Buenos Aires al ser inmenso, es constante, y no hay una respuesta acorde al crecimiento demográfico que fue teniendo. 

¿Cómo ve el tema del narcotráfico y la prevención en este momento?
-En la Argentina creció tanto el narcotráfico, y con ello el consumo y su  naturalización, que todo lo que se hace, es poco, en relación a ese crecimiento, los dispositivos preventivos y de recuperación, son muy pocos. Y también para poder trabajar tienen que tomar conciencia, todas las partes del Estado, no solamente un centro que este específicamente con el tema de adicción, sino también la escuela, el hospital, y todo lo que tiene que ver con el Estado en un barrio, así que estamos lejos todavía, por eso hace un año y medio la Iglesia le pedimos al presidente, “La Emergencia en Adicciones”, tanto en prevención, como en adicción, hizo un decreto, pero que termina este año, para nosotros es importante que se tenga en los primeros lugares estos temas y la continuidad.
Porque en la Argentina se charlan temas, preocupa el tema de la droga, pero a los meses está el operativo para que vuelva Messi, entonces los temas solo pasan, y no se profundiza, y el drama de las madres que buscan un lugar de internación, de los chicos que no tienen un lugar donde atenderse es permanente. 

¿Quiénes crees que son los mas vulnerables o los mas afectados, como lo trabajan desde las Parroquias?
-La estructura de todas las Parroquias de las Villas, son con dos ejes, prevención y recuperación, lo que es prevención esta mas desarrollado, y tienen muchos mas caminos, en José León Suárez, tenemos 9 capillas, y cada capilla queremos que sea un Centro Preventivo, buscamos que el chico se sienta identificado con ese lugar y no con el fueguito de la esquina donde lo invitan a sentarte y hacer nada, por eso es importante que la capilla del barrio, los chicos la sientan como propia, y que los proyectos que surjan para trabajar los traigan ellos, por eso creo que es importante que haya una variedad de caminos: puede ser el campamento, el deporte, la capacitación laboral, terminar la escuela, por eso creo que es muy importante el ser creativos.

¿Cómo impacta la crisis económica, se nota mucho?
Se ve muchísimo en los chicos que vienen, vemos la dificultad que tienen los pibes comunes, que no llegan a la adicción, para conseguir un trabajo, así que imagínate cuanto más, a alguien que ya viene con esta desventaja, creo que la generación de trabajo, debería ser el primer objetivo de cualquier gobierno, porque es en esa generación del trabajo, es que se solucionan varias facetas de la vida de cualquier persona, y también tenemos en estos pibes, como un proceso, nosotros tenemos por ejemplo en el Hogar de Cristo, labor-terapia, o la escuela de oficios, que tiene la Parroquia, para tener cierta capacitación laboral que los ayude para que el día de mañana, puedan empezar a trabajar o seguir trabajando, o hacer un emprendimiento, en sus casas. 

Cuándo acá hablan mal del Papa, ustedes que recorrieron y aprendieron a tratar el tema de las adicciones y la prevención ¿Cómo creen que hay que poner un parate a ciertos temas?
-Las críticas que recibe el Papa, es porque dice todo lo que dice Jesús, ósea cuando predicamos lo que dice Jesús, nos van a criticar, y el Papa en este momento, como líder espiritual en el mundo, está marcando lo que dice el evangelio puro, y eso le molesta a muchos. Como también les molestaría que si estuviera Jesús, lo diga Jesús, por eso creo que pasa más por ese lado, la fidelidad que tiene Francisco, con el evangelio, en este camino de espiritualidad que propone la Iglesia.
La Iglesia se renueva espiritualmente con la presencia de Francisco, y también empieza a tener una presencia diferente en los distintos lugares, porque a la Iglesia, si habla, se la crítica, si no habla, dicen que calla las cosas, si, por eso en el fondo, el cuestionamiento siempre esta, sobre todo en aquellos que no quieren escuchar a Jesús. 

¿Creen que desde que Bergoglio es Papa, hay más fuerza de la Iglesia?
-Yo creo que en el impacto popular una fuerza mucho más grande, que es el lugar donde hay que medir, como a la gente le encanta esa cercanía que tiene, esa palabra que acompaña la vida, que no juzga sino más bien comprende, y las de otros dirigentes, que son las que hablábamos recién, que son, como una especie de fariseos actuales.

¿Qué pensas que diferencian a los “curas villeros”, del resto?
-Creo que los curas villeros, somos igual que cualquier otro cura, quizás con otras tareas, es algo que a nosotros nos gusta hacer, nos sentimos cómodos, porque por ejemplo, mucho de nosotros, no serviríamos para estar en un hospital, todo el día, como hay curas, compañeros nuestros, que lo hacen muy bien, pero tenemos que saber que es algo muy particular, y que es nuestro carisma. Pero creo que lo mas importante es que nosotros no hablamos de la villa, desde otro lado, entonces al vivir en la villa, vivís como un vecino más, y va generando la vida de la Iglesia, y las respuestas sociales a partir de ese compartir con la gente, y ahí esta la diferencia que nos toca como equipo de curas la cuidad de las villas, ahora de Capital y Gran Buenos Aires, en el eje, y eso es vivir dentro de la villa, y eso se lo tenemos que agradecer a la decisión valiente de Múgica y sus compañeros, que en este 2018, se cumplen 50 años, que fueron a vivir a las villas. 

¿Qué mensaje les dejas a los jóvenes?
-En este momento, hay que defender la vida, si hay algo que nos enseña la gente de la villa, si hay algún valor que en la villa, se defiende, es la vida. El cuidado de la vida, y como la historia de tantas chicas, que han decidido tener sus hijos, y que realmente los cuidan, por ejemplo, a cualquiera de las escuelas que están dentro o por alrededores, es casi una guardería paralela, y si vas al Hogar de Cristo, pasa lo mismo, si hay un grupo que cuida la vida, es la gente de la villa. Por eso, nosotros como curas de las villas, cuando se quiso argumentar, el aborto, como una especie de pedido de los más pobres, dijimos “no utilicen a los más pobres, en sus argumentaciones, como tantas veces se han hecho”. Porque realmente los mas pobres, nos dan una enseñanza, y creo que se los ha escuchado, realmente muy poco, han traído si, a alguno que quizás milita en algún grupo, pero no al habitante común de la villa, que realmente son maestras y maestros, especialmente, del cuidado y del amor.