Viernes 20 de Julio de 2018 -

Secciones Opciones
Contacto
Urbanidad
Martes 03 de Julio de 2018

Elefante Blanco: demolieron cinco pisos

La demolición del Elefante Blanco ya es un hecho. Despues de la relocalización de las últimas familias que vivían allí, con una técnica diferente demolieron cinco pisos.

Mientras los escombros caen y se reducen las plantas, al mismo tiempo crece un nuevo edificio donde se mudará la sede del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. El proyecto es transformar esa zona relegada de Villa Lugano.  
 
En abril pasado comenzó la demolición que ya tiró abajo cinco pisos, la rampa de entrada del fallido hospital y las dos plantas que antecedían a las torres. El ritmo de trabajo es intenso y una semana es suficiente para arrasar con un piso de entre 2800 y 3000 metros cuadrados, informa La Nación. En total, cuando finalice la demolición, se habrán procesado unos 40.000 metros cúbicos de escombros, entre hormigón, hierro, y vigas de acero. Gran parte de los restos se utilizarán para rellenar los doce metros de subsuelo del Elefante Blanco; ese espacio, cuando el lugar estaba habitado por 180 familias, era el depósito de basura, desechos cloacales y agua de lluvia. El resto de los áridos se utilizarán como material reciclable.
 
La fecha de finalización está prevista para septiembre. La estructura desaparecerá para darle paso a un espacio público y verde que funcionará integrándose con el nuevo Ministerio de Desarrollo Social y Hábitat, que ya cuenta con dos plantas. Allí trabajarán 1300 personas que se mudarán de cuatro dependencias para llegar a la Villa 15.
 
Además, la Defensoría Pública de la Ciudad patrocinó un reclamo de los vecinos que reclamaban soluciones habitacionales y por sus derechos a un ambiente sano y condiciones dignas. El expediente fue radicado en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo de la jueza Elena Liberatori quien siguió de cerca todo el proceso. Fueron cinco años de negociaciones, en todos los casos personales, para las relocalizaciones de las familias. Muchas de ellas recibieron subsidios y apoyo logístico para mudarse a otras viviendas de la zona, de barrios cercanos o de otras provincias.
 
En reuniones en los comedores comunitarios y en la parroquia se evalúan alternativas para construir en el nuevo espacio público que quedará una vez demolido el Elefante Blanco. Algunos vecinos quieren canchas de fútbol, otros más sectores para los niños y hay quienes plantean sumar lugares amplios para caminar.
 
La obra ya avanzó hasta la segunda de las tres plantas que tendrá. Abarcará una superficie total de 21.000 m2 con una inversión superior a los 475 millones de pesos.