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Miércoles 23 de Mayo de 2018

Villa 31: cuando la "seguridad" se convierte en "inseguridad".

Una vez mas la "seguridad" levanta el velo y muestra su verdadero rostro. La situación social es grave. Todos la vemos y la sufrimos y eso se potencia mucho mas en cada villa de la cuidad o del país.

Por Dalma Villalba

Una vez mas la "seguridad", levanta el velo y muestra su verdadero rostro. La situación social es grave, todos la vemos y la sufrimos y eso se potencia mucho mas en cada villa de la cuidad o del país. 

Donde empieza a resurgir la violencia, la desesperanza, el consumo en todo su esplendor. El día a día se vive con grandes tintas grises porque la plata no alcanza, los pibes están muy expuestos, el resentimiento que produce  la marginación, aumenta en grandes saltos. La falta de trabajo, la deserción estudiantil  y el futuro es una cosa incierta, la vida vale menos que estar un viernes regalado en la esquina.

En la Villa 31 particularmente, la Policía anda en su cuatriciclo como si compitieran una picada, en los pasillos de la villa, en medio de la gente, sin importar los niños, los viejos, los puestos en la feria, la vida. 

Siempre sabemos que "la policía" y "los pibes", no son buenos amigos, pero cuando se meten con "los niños", saltamos todos. Algunos códigos se respetan, cada vez son menos, pero se respetan. 

Después que atropellaron a una niña, algo que inevitablemente iba a ocurrir en algún momento, salto toda la comunidad a repudiarlo, la indignación y la "justicia" tenia forma de piedras, gritos, bronca, mucha bronca. Y en una guerra de uniformados con balas vs. civiles con piedras, los que salimos perdiendo siempre somos los pobres. 

Una de las balas le toco Ramiro Ruiz, quien estuvo mas de dos horas sin que la ambulancia llegara, ahora esta en terapia intensiva, peleando por su vida. La niña de 4 años se encuentra estable. Pero el ambiente en el barrio esta tenso. El sol de hoy iluminaba las piedras desparramadas por toda la plaza, del Barrio Ferroviario, las misma que anoche era la única arma/forma que los pibes tenían de defenderse. 

Quienes desde arriba grababan la situación con sus celulares también fueron amenazados pero para ellos solo quedo en una amenaza y los que estaban en la calle empezaron a correr, porque la policía quería atrapar a cualquiera para hacer de pantalla y desviar la atención, una situación que ellos, La Institución, saben hacer muy bien.  Una parejita que estaban  cerca del lugar, que nada tenia que ver con lo sucedido, también empezó a correr por el miedo a que los agarren "por nada". Pero otros pibes, varios que vuelven del colegio del turno noche, no pudieron evitar que los agarraran al voleo  sufriendo la violencia descarada, esa que brota por los poros, cuando un nadie tiene un poco de poder.  Trascendió que los efectivos no quisieron dar declaraciones, ni a la familia de los detenidos. 
Todo lo que ocurre es real, una realidad que supera a la ficción. 
Familiares y amigos pedimos justicia.