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Martes 28 de Noviembre de 2017

"Hay una cuestión cultural que justifica el problema contra las mujeres"

Mariana Carbajal, periodista de Página 12 e integrante del colectivo #NiUnaMenos, pasó por el piso de Mundo Villa y habló sobre el gran problema que enfrenta la sociedad hoy: la violencia de género.

  • Mariana Carbajal en Mundo Villa

¿Cómo está la Argentina en cuestión de Violencia de Género? 
-Es medio difícil contestar esta pregunta, podría decir que el vaso este medio lleno, es un tema medio complejo, hay una cuestión cultural, que justifica muchas veces el problema contra las mujeres, y esos discursos hay que desarmarlos. Y vemos como a partir de estos últimos años, a partir del NiUnaMenos, es que se habla más, pero las respuestas y políticas públicas son nulas. Hay veces donde la dependencia económica impide a las mujeres denunciar y otras donde la propia justicia minimiza una denuncia de amenaza o de lesiones leves, que es la primera forma de como ingresa las mujeres que viven esta situación familiar al ámbito de la justicia. La problemática sigue siendo muy grave, muchas veces los medios de comunicación se quedan en el morbo, la “espectacularidad” de cuando hablan de algún femicidio, pero solo eso. Me parece que avanzamos, que es importante que siga el reclamo, que el sistema político se comprometa realmente, con más presupuesto y políticas  públicas efectivas y que la justicia también incorpore la perspectiva de género y  no solo se saquen la foto. 

¿Cómo los funcionarios, artistas y los “influyentes de la sociedad pueden ayudar a romper con los mitos y disminuir el machismo? 
-Yo creo que tenemos que hablar mucho, hay mucha ignorancia, y que la cultura que alimenta el machismo, se contrapone con la discriminación histórica de las mujeres. La estructura patriarcal traviesa  a los funcionarios, y funcionarias, a las legisladoras, y lo vemos con distintas expresiones: el acoso callejero, las pibas que desaparecen en los barrios, engañadas, para la trata, la prostitución, y eso ocurre porque hay un cliente, que consume eso. Hay una responsabilidad que es colectiva. 

¿Cómo vez a la sociedad en general? ¿Por qué crees que a veces los consejos de las mujeres de los barrios son para que “aguanten”, que no denuncien, que “él” va a cambiar por amor? 
-Si no hay un abordaje psicológico para que ese hombre se reconozca como un violento, el puede jurar que va a cambiar, pero la violencia en el circuito familiar es un circulo, los gritos, el estallido, el descalificativo, el golpe, el llanto, y el pedido de perdón. Y para la mujer es mucho más fácil creer que va a cambiar, porque hay una relación amorosa ahí, hijos y una vida en el día a día. También hay una cuestión fundamental: cuando el Estado no acompaña y no pone recursos, la mujer no sabe ir, y esencialmente en los barrios más populares, se hace todo más difícil, si no hay un subsidio especial para la mujer, para la vivienda, todo es mucho más complejo. Si no tiene donde ir, es imposible que salga de la situación de violencia en la que vive. 

¿Cómo hacemos para prevenir estas cuestiones?
-Debemos arrancar por una educación sexual integral, como se planteó en el Congreso en el año 2006. También va en la línea del embarazo adolescente no planificado. ¿Por qué una chica se convierte en madre sin quererlo? Y las que tienen menos de 15 años, siempre hay una presunción de abuso sexual del ámbito intrafamiliar. Hay un rompecabezas en cuanto lo complejo de esta problemática, que debemos intentar cambiar desde la educación y el compromiso real de toda la sociedad.