Jueves 23 de Noviembre de 2017 -

Secciones Opciones
Contacto
Cultura
Martes 14 de Noviembre de 2017

La historia que Nadie escribió

Hay un hombre que por los trazos del azar encontró en la Villa 31 una nueva vida, superando los obstáculos que se le fueron atravesando. Conocé la historia de Nadie Huaman Rojas, el escritor de la Villa 31.

Por Gustavo Lara

Nació en Chosica-Lima en Perú en 1965, llegó a la Argentina hace más de 10 años en busca de trabajo como todos los que alguna vez decidimos migrar, tenía familiares que trabajaban en la construcción y le consiguieron un trabajo de sereno. De esta manera conoció por primera vez la Villa 31, en su trabajo tiraban muchas cosas como ser puertas, ventanas, materiales que ya no servían y como una forma de hacer algunos mangos más las llevaba a venderlas a la entrada de la Villa donde se vendían cosas viejas o usadas. Ahí le vendía a algún chatarrero lo que tenía  el precio que le pagaban era mínimo pero era mejor a la nada. Hasta que un día llegó cargado de cosas y la persona a la que generalmente le vendía no estaba, se sentó a esperar un rato, rato suficiente para que se acercaran a ofertar por las cosas que tenía y por un precio mayor de lo acostumbrado.
 
Fue así que empezó con su emprendimiento ser chatarrero lo demás era cuestión de tiempo, no tardó mucho en mudarse y establecerse en la Villa 31. La adaptación no fue fácil, costó y mucho por la violencia permanente a  la que no estaba acostumbrado, los robos y situaciones que lo descompaginaban de su rutina. Logró hacerse amigo de los cartoneros que venían a venderle las cosas que recolectaban de la basura y creían de valor.

Sus primeros pasos pasos en la escritura los hizo en Perú, donde fundó la Asociación Cultural Proyección Literaria y publicó en el 2004 su primera novela “Sueños en la Sombra” de ahí en mas no paró de escribir. Su próxima publicación fue un libro de cuentos “Las Historias del abuelito Auki”.

En el 2013 ya en la Argentina edita la novela “El Hijo del General” y su último trabajo la novela “La Grandeza del Inmigrante” donde pudo volcar en parte sus vivencias en el contexto de la Villa 31 y mostrar el espíritu humilde con que los migrantes vienen a trabajar para salir adelante en un marco hostil de discriminación y violencia.

Mientras nos muestra algunos de los reconocimientos que fue acumulando a lo largo de su carrera nos cuenta que por su trabajo también puede juntar libros y que pudo donar hace poco todos los que tenía a una ONG que trabaja en el barrio, “Durante años la 31 fue el otro Buenos Aires, escondido en la miseria, la pobreza  y la precariedad; ahora pareciera haber una decisión de que eso cambie y espero que así sea por todos los vecinos que tanto han hecho a pesar de las limitaciones” dice y le hace una venía a la cámara.

Tiene varios proyectos en puerta y no para de pensar en cuantas historias querría plasmar en futuros libros, mientras tanto se sienta cada día en una vereda a vender lo que alguien descartó en algún momento pero que él le encuentra el valor, tanto a las cosas como a la vida misma.