Jueves 23 de Noviembre de 2017 -

Secciones Opciones
Contacto
Urbanidad
Viernes 10 de Noviembre de 2017

Se aprobó en la legislatura la demolición del "Elefante Blanco"

La Legislatura porteña aprobó la demolición del Elefante Blanco, ubicado en Villa Lugano, para construir una sede del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.

La iniciativa introduce una rezonificación del predio ya que esos terrenos no están autorizados por catastro para la radicación de dependencias gubernamentales. Sin embargo, los trabajos de demolición deberán esperar hasta que se resuelva la situación de las 70 familias cuyas casas están adosadas al muro exterior que rodea la construcción y que cuentan con un amparo judicial que impide que los desalojen. El Defensor público Ramiro Dos Santos Freire, quien representa a los vecinos, dijo a PáginaI12 que “seguimos trabajando para que se garantice el derecho a una vivienda digna de las familias que aun permanecen en la manzana 27 bis. Y esperamos que el gobierno respete la medida cautelar vigente y no realice desalojos forzosos”.

La aprobación en segunda lectura, previa audiencia pública, del proyecto impulsado por el ejecutivo porteño obtuvo 36 votos a favor de los legisladores del PRO, el Partido Socialista Auténtico, el Peronista y Corriente Nacional de la Militancia; en tanto, diez legisladores del Frente para la Victoria (FpV) votaron en contra y se abstuvieron 9 diputados del interbloque Evolución.

Enrique Galván, referente y vecino de la manzana 27 bis dijo que “el gobierno hizo todo mal de entrada con nosotros, porque no hicieron un relevamiento y no aceptaron incluirnos en el proyecto. Cuando somos muchas familias que vivimos acá desde hace muchos años y construimos nuestras casas con mucho esfuerzo, pasando de prefabricadas a las de material”. 

En el juzgado de Elena Liberatori, donde tramita el amparo, hay una mesa de trabajo donde se reúne el Ministerio de Desarrollo Humano, el Ministerio Público de la Defensa y la Asesoría Tutelar para reubicar a las familias.

Según Galván, “las familias que quedan quieren una solución y están dispuestas a negociar. Pero en muchos casos ofrecen montos que no alcanzan para reubicarse. La verdad es que nunca nos contemplaron”.